Si el perro se divierte y quiere complacernos aprenderá mucho mas rápido que si esta temeroso de hacer algo mal y ser castigado. Y hay una cosa que siempre hay que tener presente, que cuando castigamos a nuestro perro le "perdemos" un poco, porque pierde la confianza en nosotros. En la mayoría de los casos el castigo solo sirve para aliviar el estrés y la frustración del dueño. Desde luego, sabiendo que los perros responden mejor al premio que al castigo, hace que el castigo no sea nada ético.
Karen Pryor lo explica bien en su libro "¡No lo mates...enséñale!" cuando analiza los pros y los contras del adiestramiento tradicional. El castigo parece muchas veces la única forma de hacer entender a nuestro perro que ha hecho algo mal, pero realmente solo estamos enseñándole a temernos. Si llevamos a la exageración el pensamiento del adiestramiento tradicional, el máximo castigo sería deshacerte de él. Hay formas muchas mejores de moldear el comportamiento o corregir un mal hábito de un perro.
Karen Pryor enseña en su libro otra forma de de educación que consigue cambiar comportamientos no deseados sin tener que castigar al perro.
Nos explica que todos los animales: delfines, leones, elefantes, etc., aprenden según los mismos principios: a través de recompensas que fomentan un comportamiento deseado y eso no incluye el castigo (a nadie se le ocurriría castigar a un león por no querer sentarse, entonces ¿por qué lo hacemos con nuestro perro?). Nuestros perros también aprenden en positivo y es por eso que tenemos que excluir el castigo de las herramientas del adiestramiento.
Sabiendo que existen métodos positivos, fáciles de aplicar, que dan mejores y más rápidos resultados que el método tradicional, la elección es obvia.
El adiestramiento positivo además fortalece la relación entre tú y tu perro creando un lazo de confianza. Y las sesiones de adiestramiento se vuelven mucho más agradables. Es muy importante recordar que la educación y el adiestramiento tienen que ser una cosa divertida tanto para ti como para tu perro.
El adiestrar en positivo es el adiestramiento a través de premios que fomentan un comportamiento deseado. Si quieres utilizar el adiestramiento en positivo, lo primero que debes saber es que corregir un comportamiento no deseado siempre cuesta más (aunque no es imposible) que enseñar un comportamiento nuevo.
Así que debes evitar que tu perro cometa errores, y asegurarte que aprenda correctamente el comportamiento que buscas. Eso quiere decir que cuando enseñas un tipo de comportamiento, por ejemplo la llamada, por un lado no debes parar hasta que tu perro lo haya aprendido correctamente.
Eso no significa practicar las 24 horas al día, porque eso producirá un efecto contrario, sino, practicar, en varias sesiones al día, durante 5 o 10 minutos tantos días como sea necesario para estar seguro de que tu perro lo haya entendido. Y por otro lado debes evitar, durante esta fase de enseñanza, que tu perro por alguna razón no acuda a la llamada, ya porque esta distraído por otras cosas en su entorno, o porque tiene demasiado espacio y no entiende a donde tiene que ir. Si le pones en situaciones donde lo puedes hacer mal antes de que haya aprendido el ejercicio correctamente a lo mejor no consigues el comportamiento deseado.
La gran ventaja de este método es que no solo aprende tu perro mejor, sino que también crearás un vínculo mucho más estrecho entre tu perro y tú. Aprenderá que lo mejor que le ha pasado en este mundo eres tu y tendrá ganas de complacerte y satisfacer tus deseos.
Adiestramiento con el clicker
Un método moderno del adiestramiento en positivo es por ejemplo el adiestramiento con el clicker. El clicker te ayuda a comunicar qué es lo que quieres de él justo en el instante que lo esta haciendo, consiguiendo que solamente os concentráis en aquellos comportamientos que quieres reforzar positivamente. Es un método muy sencillo y elemental, pero extremadamente eficaz, tanto que incrementa la rápidez de aprendizaje.
En resumen
El adiestramiento tradicional, basado en el castigo crea un círculo negativo que deteriora la relación entre el perro y su dueño y reduce las ganas de aprender por parte del perro. El adiestramiento positivo sin embargo fortalece la relación entre tú y tu perro creando un lazo de confianza. El perro esta más dispuesto a aprender y a complacerte. El adiestramiento se vuelve más rápido y más agradable. Educar a tu perro en positivo es sencillo y eficaz, ya lo verás. Empieza cuanto antes, tu perro te lo agradecerá, disfrutarás muchísimo más y conseguirás mejores resultados.
Literatura consultada: Revista Especies, artículos de Paz Benigno